Cap. 1 Relatos Des [Ubica2]
T rás una odisea corta pero intensa en Madrid he vuelto al trasero del mundo (por no llamarle culo).
Mi estancia en la tierra madre me dejó ver lo apartada que me encuentro, pero esto no cambia nada...
Tengo las mismas ganas de seguir donde estoy aunque una mayor conciencia de mi (des) ubicación y una clara de idea de cuando quiero regresar.
El día que abandonaba Madrid, corriendo hacia la puerta de salida de mi avión, hice una parada frente a los monitores para comprobar que buscaba la indicada. Siempre me ha parecido más fácil mirar los monitores que el papelito de abordar pues suelo colocarlo en un lugar in alcan zable:
Mi bolso- c a r g a t o d o p o r q u e s i n o e n o t r o l a d o s e r o m p e . .
;D
El caso es que me encontré con una situación que describía mi momento por completo....
No pude evitar descojonarme en todo el medio del aeropuerto.
Al verme destronchada de la risa y tomando fotos en la esquina más insulsa de la terminal aérea, la gente se paró y compartió conmigo el descojone.
Y es por esto que les escribo: para mandarles la foto de la obra que alguien ha tenido a bien colocar en dicha terminal donde todos, efectivamente, estamos en la parra.
Besos grandes, gordos y llenos de sabor...
Mayte ©© Diciembre 2006
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Cap.2 Relatos Des [Ubica2]
Compañeras y compañeros, amigas y amigos, colegas y colegas...
Me disculparán este mensaje que tiene como propósito un fin completamente egoísta...
Les escribo porque necesito desahogarme pues aqui resulta difícil que alguien me pueda comprender...
No porque sean imbéciles sino porque es complicado decirles que la navidad me la trae completamente al pairo, me la suda, no me importa... bueno, sí, sí me importa, me importa tres cojones!
Aunque tengo que admitir que nunca había vivido una navidad tropical. Con el calor que hace por aca, ver tan gordo y con tanta ropa a Papa Noel da un poco de agobio y el muñeco de nieve dan ganas de bebérselo.
Y ni que decir del trineo descendiendo de grandes y verdes palmeras tropicales. Menos mal que a nadie se la ha ocurrido decorar con escarcha los árboles amazónicos de frutales.
Pero todo esto es lo de menos, lo que sí me está afectando es el temita de las celebraciones religiosas...
Fíjense que el otro día pasó por aqui una agradable chica que me dijo, con ese acentíco colombiano
" Buenos días Doctora, vengo a invitarla a una celebración hoy por la tarde "
Yo me alegré cuando me comentó que habría cantos, bailes y hasta una obra teatral. Era domingo y el plan cultural sonaba inmejorable. Claro está que me pidió una contribución, a lo que accedí sin pensar.
Una vez hube pagado, se me ocurrió preguntar por el motivo de la celebración. A lo que ella contestó...
" ay doctora pues el cumpleaños de Jesucristo "
a la vez que me daba el pase para acceder a tan apetitoso evento.
Miré el pase...

y pensé.. acabo de ser víctima de una criminal religiosa... y lo que me faltaba, asistir a la celebración de nuestro señor esucristo”.
Decidí que no iría, pero según fueron transcurriendo las horas me di cuenta de que no podía dejar pasar la oportunidad de vivir tamaña experiencia antropológica. Así que, en efecto, asistí...
Allí estaba yo, con mi naturaleza irreverente, intentando mantener la compostura.
Los cantos y alabanzas a jesucristo sucedían a ritmo de cumbia. Entre canción y canción, una mujer totalmente poseída por El Señor decía cosas que no alcanzaba a descifrar y mucho menos digerir.
Tras unas cuantas cumbias, cuando ya me empezaba a cansar el temita, comenzó la esperada obra de teatro...
No me creerán si les digo que es la obra más cutre que he visto en toda mi vida, pero era precisamente eso lo que la hacía fascinante.
Los textos estaban previamente grabados, es decir que los actores no hablaban, sólo movían la boca y hacían ademanes de acuerdo a la grabación.
La escenografía era única y la iluminación consistía en un tipo que cargaba un enorme foco y que intentaba seguir los movimientos de los actores, aun cuando esto significara colocarse entre la escena y los espectadores...
El momento álgido de la obra fue cuando la voz grabada se refirió a dios como “el consolador”.No no sé en España, pero en México un consolador es aquel aparatito que usan las mujeres (y tal vez algunos hombres) para satisfacer los apetitos sexuales.
El caso es que cuando escuché
“ hermanos, el consolador os aliviará ”
La carcajada escapó incontrolablemente de mi boca. Lo que me obligó a retirarme de la primera fila en la que me encontraba. A partir de allí se volvió una lucha entre mi risa y yo, así que aguanté como pude al final de la obra y salí de allí corriendo para no exponerme a ser vista por algún vecino o compañero de trabajo que pudiera tener ideas erróneas acerca de mi magnánimo respeto por la religión cristiana y colombiana.
Desde entonces, los episodios religiosos no dejan de suceder...
Imagínense que hasta en una reunión vecinal he tenido que estar para decidir qué decoración al pesebre vamos a dar.
En fin, Keridas y Keridos, muchas gracias por su noble atención, ya me siento mejor...
Creo que para cuando pase esta época navideña mis demonios me habrán abandonado y, por fin, la luz divina del espíritu consolador me embargará y protegerá por los siglos de los siglos... SALUD!
Pecadoramente, Un alma en pena que no asistió a la última cena. !
Mayte Roitenburd ©© Diciembre 2006
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